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domingo, 20 de febrero de 2011

Revivals

Algunos artistas han imaginado cómo serían las pinacotecas de la Antigüedad o las colecciones de arte romanas:
Aquí os presento dos muy sugerentes:

Sir Lawrence Alma Tadema, mezcla de un espíritu romántico, de un conocimiento bastante profundo de la arqueología y de los textos clásicos, imaginó varias pinacotecas romanas, más bien anticuarios, ya que en ellos vemos obras antiguas griegas, en donde los marchantes muestran a sus clientes grandes obras de autores griegos.
En una de ellas vemos al fondo la Medea de Timómaco, la que compró Cesar y el sacrificio de Ifigenia, de Timantes entre otras famosas pinturas.

A Collection of Pictures at the Time of Augustus
En otro cuadro de Sir Lawrence, el amante del arte romano, representa un peristilo con esculturas y cuadros colgados. El mayor de ellos es la representación de la batalla de Darío y Alejandro de Filoxeno de Eretria, del cual probablemente, el famoso mosaico de la Villa del Fauno de Pompeya es una copia.
Sir Lawrence Alma Tadema no es un documentalista ni un científico, sino un romántico buen conocedor del mundo Antiguo, un buen pintor capaz de crear ambientes muy evocadores, precisamente por ser un artista, se permitió muchas licencias.
http://www.alma-tadema.org/the-complete-works-3-48-3-0.html


Otro tipo de “revival” lo encontramos en la película de Fellini “El satiricón” de 1969, como el mismo dijo, “inspirada libremente” en el libro de Petronio.
En ella vemos una pinacoteca a la que va el joven Encolpio y se encuentra con el poeta Eumolpo. Según Petronio contemplan obras de Zéuxis, Apeles y bocetos de Protógenes. En la película de Fellini, no se ve nada de esto, sino un indescriptible pastiche, muy de Fellini. Lo más sugerente es la situación. Lo más curioso es que la historia de Petronio pasa en época de Nerón, y uno de los cuadros que vemos es el retrato de Septimio Severo (que vivió un siglo más tarde que el primero). Lo más hilarante y surrealista es un andamio lleno de gente que pasa por delante de un vano gigantesco. Por lo demás, es bastante “libre”, como bien la definió Fellini.
Fellini, “Satiricón”. En la pinacoteca con Eumolpo.



Otro más: un atrium lleno de retratos.
Es el más sugerente, tal vez porque consigue con una bajísima iluminación que imaginemos, más que veamos: es el de la escena eliminada de la película Gladiator, en la que los senadores y Lucila traman destronar a Cómodo. De nuevo todo una fábula (ya lo dijo Ridley Scott, “esto no es un documental”, y además eliminó la escena, como ya he dicho), pero en este caso, precisamente por lo que no cuenta, mediante la falta de iluminación, es más acertado.
Podemos comparar a Ridley Scott con Timantes, cuando por la imposibilidad de representar en inmenso dolor de Agamenón, frente al sacrificio de su hija Ifigenia, lo pintó con el rostro cubierto por su manto: Ridley Scott, ante la imposibilidad de representar el aspecto real de un atrio romano, hace que lo intuyamos, iluminándolo con una temblorosa luz de lucernas. Así construyó su monstruo Alien, una obra abierta, completada por nuestra imaginación.


Sacrificio de Ifigenia, probable copia del original de Timantes. Museo Nacional de Nápoles. Agamenón, a la izquierda, se cubre el rostro.

De Gladiator sólo os he podido conseguir este breve fotograma en youtube, en el segundo 22, pero en la película original viene completo en las escenas eliminadas:
http://www.youtube.com/watch?v=BXp1V8oxNtY

lunes, 8 de noviembre de 2010

Monocromías y gamas cromáticas limitadas.



Según dice Plinio, los cuatro grandes artistas de la Antigüedad: Apeles, Etión, Melantio y Nicómaco, sólo utilizaron cuatro colores en sus obras más destacadas: este modo de pintar se le llamó Tetracromía.
Los colores eran: blanco de Melos, ocre ático, rojo de sínope de Ponto y de los negros el atramentum. Dice que aún así sus obras tenían “más nobleza y más espíritu” que las realizadas en Roma (y provincias) por sus contemporáneos.
Éste no fue un problema de imposibilidad de conseguir otros colores-pigmento, ya que los hallazgos arqueológicos desde el siglo VI (Tabla de Pitsá) demuestran que los griegos ya conocían los pigmentos amarillos (no sólo los ocres), los verdes y los azules.
En la paleta cuatricromática el azul se consigue con gris, que en contraste con los demás colores, rojos y amarillos, que producen una sensación cromática caliente, produce una sensación cromática fría y azulada.
Ése contraste provoca el color azul en la lectura “mental” de la obra, e incluso, en menor medida, la fisiológica, ya que las células del ojo (los conos) saturados de colores cálidos producen por fatiga el azul en los límites de los amarillos y rojos.
Un ejemplo paradigmático de dicha paleta es el mosaico de la Batalla de Darío y Alejandro de la casa del Fauno de Pompeya (actualmente en el Museo Nacional romano de Nápoles), que era una copia de una obra de algún autor macedónico contemporáneo a Alejandro.



Otra opción cromática de la Antigüedad Clásica fueron las Monocromías: Según Plinio “el primero que coloreó las siluetas utilizando según dicen, polvos de arcilla, fue Efcanto de Corinto” (Plinio H.N.XXXV, 15,16).
Las monocromías eran unas obras, que solían estar realizadas en rojo oscuro sobre mármol blanco y con blanco sobre oscuro.
Zeuxis pintó monocromías en blanco (Plinio, H.N. XXXV 63) Muestra de ello, es una copia de un cuadro de Zeusis, firmada por un tal Alejandro de Atenas, “El juego de tabas”, que se encontró en Herculano, y actualmente está en el Museo Arqueológico de Nápoles.


La monocromía y las gamas cromáticas limitadas son recursos plásticos muy interesantes, ya que se armonizan mejor y dotan a las obras de mayor contundencia plástica. Ejemplo de ello son las fotos en Blanco y Negro.


El otoño es eminentemente cuatricromático. Desaparece en verde de las hojas y el azul del cielo se vuelve gris.

martes, 26 de octubre de 2010

La pintura (el arte) ha muerto:








En muchas ocasiones se ha anunciado esta defunción, pero aquí hablaremos de las veces y las causas por las que se anunció en la Antigüedad Clásica:

- Plinio habla de que los autores contemporáneos no tienen calidad artística, sino que son los pigmentos carísimos que se traen de sitios exóticos, los que hacen valiosas las representaciones plásticas.
“…Pero ahora que invaden las paredes las púrpuras y que la India nos trae el limo de sus ríos y la sangre de sus dragones y elefantes, no hay nada noble que mencionar en el terreno pictórico. Desde luego todo era mejor cuando la riqueza (de los materiales) era menor. Esto es así porque como antes hemos dicho se atiende al valor de las cosas, y no al del espíritu” (Plinio, Historia Natural, XXXV, 50)
- Vitrubio se queja de que las representaciones de los pintores contemporáneos a el no imitan la realidad y realizaban animales monstruosos y soportes arquitectónicos imposibles.
“No es posible dar la aprobación a pinturas que no imitan la realidad, y aunque sean esmeradas y correctas técnicamente hablando, no se deben estimar ni apreciar al instante como buenas, a no ser que expresen cierta estructura racional, sin ningún tipo de contradicción con las reglas del gusto y del arte” (Vitrubio, Los diez libros de arquitectura, Lib.VII, cap.5).
La mímesis, la imitación de la realidad, era uno de los objetivos de la pintura, un concepto fundamental de la plástica de época Clásica del que hablan Xenócrates, Platón, Aristóteles y otros grandes filósofos.
También se refiere al valor de la pintura actual que tiene que ver más con los pigmentos utilizados que con la valía de los artistas:
“Lo que los antiguos lograban demostrar poniendo su empeño e ingenio artístico, ahora se quiere conseguir mediante el sugerente atractivo de los colores y la categoría que añadía a sus obras la capacidad artística, ahora se logra mediante el dinero que desembolsa el cliente (en pigmentos)”

Ambos autores, a su manera, anuncian que el arte ha muerto.

El uso y abuso de pigmentos caros (floridi, según Plinio) en época romana contrasta con el uso de colores más baratos (austeri) en épocas anteriores (griega y macedónica). En ésta época si se utilizaban una gran variedad de colores en las representaciones, pero en mucha menor cantidad cuando eran caros: Cinnabaris, Chrysocolla, Caeruleus, Purpurissum….
Además algunos autores de la época dorada de la pintura griega y helenística pintaron con una paleta reducida: la tetracromía. El blanco de Melos, el negro atramentum, el rojo Sínope del Ponto y el Ocre ático fueron los cuatro colores que usaron Apeles, Etión, Melantio y Nicómaco. Incluso Zéuxis pintó muchos cuadros monócromos, lo que no quita que también usase una amplia gama de colores en otras obras suyas.
En Nápoles, antigua colonia griega, el gusto por los antiguos estilos pictóricos helenistas permitió que se realizaran múltiples reproducciones de obras griegas y macedónicas y “neo-helenismos”.
Éste tipo de pinturas más realistas, más pictóricas, eran más del gusto de estos dos autores, aunque en su época no estuviesen “de moda”.
Columnas que sí parecen sujetar verosímilmente los frisos, como le gustaban a Vitrubio, en la villa de Popea, en Oplontis.




Un monócromo sobre mármol como los que hacía Zéuxis (Museo Nacional de Nápoles).


domingo, 15 de agosto de 2010

¿Un retrato?, ¿Una ventana de Leonardo?, en todo caso un objeto muy interesante...























En una vitrina del Museo Nazionale de Nápoles hay dos retratos realizados sobre vidrio (¿en encáustica?, aún no lo sabemos), de un tamaño pequeño (unos cuatro cm). Están engarzados en un mango de metal. Uno de ellos tiene un buen estado de conservación. (foto) Lo primero que este curioso objeto sugiere es que pueda ser, no sólo un soporte pictórico, sino además, un artilugio óptico para conseguir realizar el retrato con la mayor fidelidad posible (recuerda a una lupa, pero no lo es. Es plano). Entonces ¿puede ser una pequeña ventana de Leonardo?, ésto es, una superficie cristalina fija en un lugar en la que dibujamos al modelo también inmovil detrás del cristal. Pero entonces nos damos cuenta de que la pintura está realizada desde detrás de la cara visible. Entonces si hubiese realizado un dibujo previo, sería el primer trazo y se vería por delante.* El pintor tuvo que pintar al revés, empezando por los detalles y acabando por lo general, lo que demuestra que fue realizado como, según Aristóteles, los pintores debían pintar: sin mezclar los colores, con líneas yuxtapuestas. Ésta técnica ahora se utiliza en restauración para reintegrar lagunas en las pinturas y se denomina "rigattino". También utilizaba está técnica Seurat (él utilizaba puntos, puntillismo). Entonces volvemos a la óptica: en efecto el autor de ésta joyita utilizó una técnica óptica, pero no de proyección, sino de mezcla cromática. En fin, muchas preguntas para un objeto tan pequeñito... *Podría haber utilizado un dibujo previo por delante del vidrio, haber realizado su pintura con ayuda de éste dibujo, por la parte trasera, y una vez concluida, haberlo borrado.