martes, 23 de noviembre de 2010

Mosaicos helenísticos: ¡A cual más interesante!



Los mosaicos helenísticos, repartidos por lo que fue el efímero imperio de Alejandro Magno, son restos arqueológicos que nos restituyen una pequeña pero importante parte de la pérdida masiva de la pintura de caballete de época griega clásica y macedónica.
En Delos, en Pompeya, en Zeugma, en Alejandría, nos sorprenden por su dominio del “puntillismo” (opus vermiculatum, de vermes, gusano).

Aristóteles en sus “Meteorológicos” ya constató el fenómeno de las mezclas ópticas (por superposición y por alternancia de colores, o yuxtaposición), aunque no lo consideraba una mezcla real (porque se produce en el cerebro, no en la realidad).
De hecho cuando habla de ello dice “como hacen los pintores”, y así era como en general, los pintores griegos y después los romanos pintaban: mediante rallado de colores que se mezclan ópticamente al contemplarlos, pero que de cerca, siguen siendo unidades separables.

En el caso de los mosaicos, las unidades no son rayas, sino puntos: teselas. En el opus vermiculatum, las teselas se colocan haciendo líneas (ya se sabe que una línea es una suma de puntos), que semejan gusanos.

Os dejo aquí los que considero los mejores ejemplos de mosaicos de la época helenística (los ejemplos aqui mostrados son de los siglos IV al II a.c.).



Se aceptan sugerencias….



La llamada "gitana" de Zeugma, Turquía.


Palomas de Pompeya en el Museo Nazionale de Napoli, una de las copias de la desaparecida obra de Sosos, del palacio de EumenesII en Pérgamo.


El perro con un askos de bronce, encontrado bajo la actual (nueva) Biblioteca de Alejandría.
Una pantera (probablemente de un Dionisios) de Delos.

Para los participantes de la VIII Saguntina Domus Baebia, noviembre de 2010

Aquí tenéis un pequeño álbum fotográfico del desarrollo de los talleres.


lunes, 8 de noviembre de 2010

Video de la Paul Getty sobre momificación en el Egipto romano.


Una interesante propuesta gráfica sobre los procesos de momificación en el Egipto del periodo romano (en El Fayum). Claramente se ve cómo estaban insertas las tablas, pintadas a la encáustica o al temple, con los retratos del fallecido.


Propuesta didáctica del Museo Paul Getty sobre Policromía Barroca Española.




Aquí tenéis el enlace de una guía didáctica sobre las diversas técnicas de policromía sobre tallas de madera en el barroco español:
http://www.getty.edu/art/exhibitions/roldana/

Como ejemplo toman una escultura de "San Ginés", de Luisa Roldán, "la Roldana", de la cual tuve el placer de restaurar un "Longinos", de propiedad particular, junto a una apreciada colega, Susana García de Leániz, hace ya un largo tiempo...

Es muy interesante y curioso que los términos "encarnaciones" y "estofado" no tengan traducción al inglés, lo que demuestra que son técnicas españolas de origen italiano.
En el vídeo las técnicas y los procedimientos de la talla y el dorado-estofado están muy correctamente ejecutados, aunque las carnaciones se hacían, como bien dice el vídeo, al óleo, pero las diferentes capas se pulían con una vejiga (o una gamuza), y se comenzaba por una capa verdosa grisácea (lo que llamaba Cennini el "verdaccio") seguidas por capas ocre claras (amarillo nápoles) y acabando como dice el vídeo con toques de azul con veladuras rosadas y rojizos para los nudillos, coloretes...

De todas formas ¡Bravo a la Paul Getty! ¡Un video fantástico!

Monocromías y gamas cromáticas limitadas.



Según dice Plinio, los cuatro grandes artistas de la Antigüedad: Apeles, Etión, Melantio y Nicómaco, sólo utilizaron cuatro colores en sus obras más destacadas: este modo de pintar se le llamó Tetracromía.
Los colores eran: blanco de Melos, ocre ático, rojo de sínope de Ponto y de los negros el atramentum. Dice que aún así sus obras tenían “más nobleza y más espíritu” que las realizadas en Roma (y provincias) por sus contemporáneos.
Éste no fue un problema de imposibilidad de conseguir otros colores-pigmento, ya que los hallazgos arqueológicos desde el siglo VI (Tabla de Pitsá) demuestran que los griegos ya conocían los pigmentos amarillos (no sólo los ocres), los verdes y los azules.
En la paleta cuatricromática el azul se consigue con gris, que en contraste con los demás colores, rojos y amarillos, que producen una sensación cromática caliente, produce una sensación cromática fría y azulada.
Ése contraste provoca el color azul en la lectura “mental” de la obra, e incluso, en menor medida, la fisiológica, ya que las células del ojo (los conos) saturados de colores cálidos producen por fatiga el azul en los límites de los amarillos y rojos.
Un ejemplo paradigmático de dicha paleta es el mosaico de la Batalla de Darío y Alejandro de la casa del Fauno de Pompeya (actualmente en el Museo Nacional romano de Nápoles), que era una copia de una obra de algún autor macedónico contemporáneo a Alejandro.



Otra opción cromática de la Antigüedad Clásica fueron las Monocromías: Según Plinio “el primero que coloreó las siluetas utilizando según dicen, polvos de arcilla, fue Efcanto de Corinto” (Plinio H.N.XXXV, 15,16).
Las monocromías eran unas obras, que solían estar realizadas en rojo oscuro sobre mármol blanco y con blanco sobre oscuro.
Zeuxis pintó monocromías en blanco (Plinio, H.N. XXXV 63) Muestra de ello, es una copia de un cuadro de Zeusis, firmada por un tal Alejandro de Atenas, “El juego de tabas”, que se encontró en Herculano, y actualmente está en el Museo Arqueológico de Nápoles.


La monocromía y las gamas cromáticas limitadas son recursos plásticos muy interesantes, ya que se armonizan mejor y dotan a las obras de mayor contundencia plástica. Ejemplo de ello son las fotos en Blanco y Negro.


El otoño es eminentemente cuatricromático. Desaparece en verde de las hojas y el azul del cielo se vuelve gris.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Taller "Los retratos de El Fayum", para la VIII JORNADA DE CULTURA CLÀSSICA . CEFIRE de SAGUNT

Éste sábado hemos tenido el placer de impartir unos talleres de pintura romana de caballete (los retratos de El-Fayum) en la SAGUNTINA DOMUS BAEBIA el Aula Didáctica de Cultura Clásica de Sagunto.

Desde aquí agradecerles su trato caluroso y lo bien organizado que están las instalaciones de la Domus Baebia.



Colgaremos en breve en éste mismo blog un vídeo-resumen del desarrollo de los talleres y contenidos sobre los procedimientos. Para los participantes, os sugerimos que miréis entradas antiguas sobre encáustica y El-Fayum.

martes, 26 de octubre de 2010

La pintura (el arte) ha muerto:








En muchas ocasiones se ha anunciado esta defunción, pero aquí hablaremos de las veces y las causas por las que se anunció en la Antigüedad Clásica:

- Plinio habla de que los autores contemporáneos no tienen calidad artística, sino que son los pigmentos carísimos que se traen de sitios exóticos, los que hacen valiosas las representaciones plásticas.
“…Pero ahora que invaden las paredes las púrpuras y que la India nos trae el limo de sus ríos y la sangre de sus dragones y elefantes, no hay nada noble que mencionar en el terreno pictórico. Desde luego todo era mejor cuando la riqueza (de los materiales) era menor. Esto es así porque como antes hemos dicho se atiende al valor de las cosas, y no al del espíritu” (Plinio, Historia Natural, XXXV, 50)
- Vitrubio se queja de que las representaciones de los pintores contemporáneos a el no imitan la realidad y realizaban animales monstruosos y soportes arquitectónicos imposibles.
“No es posible dar la aprobación a pinturas que no imitan la realidad, y aunque sean esmeradas y correctas técnicamente hablando, no se deben estimar ni apreciar al instante como buenas, a no ser que expresen cierta estructura racional, sin ningún tipo de contradicción con las reglas del gusto y del arte” (Vitrubio, Los diez libros de arquitectura, Lib.VII, cap.5).
La mímesis, la imitación de la realidad, era uno de los objetivos de la pintura, un concepto fundamental de la plástica de época Clásica del que hablan Xenócrates, Platón, Aristóteles y otros grandes filósofos.
También se refiere al valor de la pintura actual que tiene que ver más con los pigmentos utilizados que con la valía de los artistas:
“Lo que los antiguos lograban demostrar poniendo su empeño e ingenio artístico, ahora se quiere conseguir mediante el sugerente atractivo de los colores y la categoría que añadía a sus obras la capacidad artística, ahora se logra mediante el dinero que desembolsa el cliente (en pigmentos)”

Ambos autores, a su manera, anuncian que el arte ha muerto.

El uso y abuso de pigmentos caros (floridi, según Plinio) en época romana contrasta con el uso de colores más baratos (austeri) en épocas anteriores (griega y macedónica). En ésta época si se utilizaban una gran variedad de colores en las representaciones, pero en mucha menor cantidad cuando eran caros: Cinnabaris, Chrysocolla, Caeruleus, Purpurissum….
Además algunos autores de la época dorada de la pintura griega y helenística pintaron con una paleta reducida: la tetracromía. El blanco de Melos, el negro atramentum, el rojo Sínope del Ponto y el Ocre ático fueron los cuatro colores que usaron Apeles, Etión, Melantio y Nicómaco. Incluso Zéuxis pintó muchos cuadros monócromos, lo que no quita que también usase una amplia gama de colores en otras obras suyas.
En Nápoles, antigua colonia griega, el gusto por los antiguos estilos pictóricos helenistas permitió que se realizaran múltiples reproducciones de obras griegas y macedónicas y “neo-helenismos”.
Éste tipo de pinturas más realistas, más pictóricas, eran más del gusto de estos dos autores, aunque en su época no estuviesen “de moda”.
Columnas que sí parecen sujetar verosímilmente los frisos, como le gustaban a Vitrubio, en la villa de Popea, en Oplontis.




Un monócromo sobre mármol como los que hacía Zéuxis (Museo Nacional de Nápoles).